Oscar Casquino
La ilustración gráfica de cuentos es un universo paralelo, hecho de trazos, colores y otros aderezos, donde los objetos y personajes viven sus historias, trasladando el relato visual a las emociones del observador. Pero ese extremo tiene un comienzo, una idea primigenia conteniendo un propósito: el guion, ese esquema literario que da consistencia a la invención.
Allí empieza la tarea. La lectura del guion nos da pistas, empezamos con el “apunte” o croquis, esos trazos rápidos tratando de capturar la idea y el encuadre sin entrar en detalles, situaciones que se resuelven con un plano general que identifica el entorno, puede ser rural, puede ser urbano. De pronto un párrafo pide un plano medio, o un primer plano para explicar mejor la historia, en fin, aclarada la idea, pasamos al boceto, este puede ser a lápiz de grafito o digital, el proceso nos permite el arrepentimiento y los ajustes hasta nuestra satisfacción y la aprobación del autor o autora del texto, con ello emprendemos el arte final; las técnicas son infinitas van desde la acuarela tradicional, la intervención digital y las que conciba el artista.
El mismo FIGO
Un mañana Figo llegó a mi casa. Desde ese día siempre está cerca de mí.
Con esa frase contundente que revela desde el inicio la complicidad y el protagonismo, Figo adopta a su dueña. Ambos traman la rutina diaria, un pretexto para representar las nociones de orientación espacial, (fuera, encima, cerca, lejos, dentro, detrás, etc.) Con esa interpretación desarrollo los bocetos, he ahí el reto.




En las primeras escenas Figo es el protagonista de las acciones y maniobras, la presencia de la niña aparece por completo en las láminas finales proclamando la lealtad y el afecto con ternura.




El arte final
El arte final o acabado de las ilustraciones es la etapa más práctica de la tarea, el oficio es un ingrediente importante, sea la técnica que se elija. Para el cuento FIGO se usó una mixtura, empezando por las áreas grandes con tinta de color soluble al agua, resaltado con lápiz de color para crear volúmenes y finalmente con intervención digital para destacar detalles. Crear imágenes es un trabajo arduo y placentero.




Vanetty Molinero
Licenciada en Educación Inicial y Magister en Psicología Social.
Su amplia experiencia en el campo de la Educación de la primera infancia la llevó a convertirse en Directora de Educación Inicial del Ministerio de Educación y promotora de la campaña “Permiso para ser niño” que con el lema “para ser grande, déjalo ser niño” buscó sensibilizar a las familias sobre la impostergable misión de respetar el derecho de los niños a vivir su infancia.
Hace unos años inicio el “doctorado de su vida” al convertirse en madre y comenzó una nueva aventura por el mundo de la escritura.
Actualmente comparte la dirección pedagógica de Nara y la asesoría en temas vinculados a la educación de la primera infancia.

